Blog Felipe Matos

Sora 2 se convierte en un fenómeno mientras Trump usa IA para atacar a manifestantes - Por qué esta semana se han revelado los dos extremos de la inteligencia artificial

20 de octubre de 2025 | por Matos AI

htJlOGH3lYV2wm1IeQtRq_8c85951d572d4dafb5d3070568382ea3

Esta semana ha sido un auténtico laboratorio de los extremos de la inteligencia artificial. Mientras OpenAI democratiza la creación de vídeos con Sora 2, Convierte a cualquiera en un “estudio de cine móvil” al otro lado, Trump usó IA para crear contenido ofensivo contra manifestantes. Esta dualidad no es una coincidencia: es el reflejo más claro de dónde nos encontramos en la evolución de la inteligencia artificial.

El potencial transformador: Sora 2 y la democratización creativa

Empecemos por el lado positivo. O Sora 2 representa exactamente lo que siempre he defendido: tecnología que potencia, no que sustituye. Con mejoras en el realismo físico, la sincronización de audio y la función “Cameo” -que permite utilizar con seguridad tu propia imagen y voz-, estamos viendo cómo la IA hace lo que mejor sabe hacer: amplificar la creatividad humana.

Pero aquí está el punto crucial: aunque el acceso está oficialmente restringido a Estados Unidos y Canadá, los creadores brasileños ya acceden a la herramienta a través de VPN. Esto demuestra algo que siempre observo en mi trabajo con empresas: la innovación no espera a una regulación perfecta, encuentra la manera.


¡Únete a más grupos de WhatsApp! Actualizaciones diarias con las noticias más relevantes del mundo de la IA y una comunidad vibrante.


Lo interesante es que, mientras debatimos los riesgos de la IA, ésta ya está resolviendo problemas reales. El sitio R$ 18 millones invertidos en proyectos de sostenibilidad con IA - incluida la previsión de incendios forestales en el Amazonas y la vigilancia de la Pantaял - demuestran que la tecnología puede ser un poderoso aliado para resolver los retos socioambientales.

El lado oscuro: cuando la IA se convierte en un arma política

Pero llegamos al otro extremo. La publicación de Trump muestra cómo la misma tecnología que democratiza la creación puede utilizarse para la desinformación y la polarización. No se trata de que la tecnología sea buena o mala, sino de cómo la utilizamos..

Este episodio plantea cuestiones fundamentales que discuto a menudo con líderes empresariales: ¿cómo garantizar el uso ético de la IA? ¿Cómo crear barreras sin ahogar la innovación? La respuesta no está en la tecnología en sí, sino en la gobernanza que creamos en torno a ella.

La advertencia de los expertos: la burbuja de 1 billón US$

Y hablando de gobernanza, no podemos ignorar la advertencia sobre la burbuja de la IA que podría ser “la mayor y más peligrosa de la historia”. Julien Garran, de MacroStrategy Partnership, señala que las start-ups de IA no rentables han acumulado alrededor de US$ 1 billón en valor de mercado, una burbuja 17 veces mayor que la de las empresas .com de los años noventa.

Aquí es donde entra en juego mi experiencia con más de 10.000 empresas de nueva creación: el bombo publicitario no sostiene el negocio a largo plazo, el valor real sí. La IA debe resolver problemas reales y generar resultados cuantificables. Esto es lo que separa la auténtica innovación de la especulación financiera.

Brasil en la encrucijada: Oportunidades y desafíos

¿Y dónde está Brasil en esta historia? A Críticas de la diputada Luísa Canziani a la “falta de sinergia” del Gobierno en la regulación de la IA revela un problema que veo continuamente: tenemos talento, tenemos casos de uso, pero nos falta coordinación estratégica.

Sobre eso, los ejecutivos se preguntan cómo llevar la IA al mundo real y aprovechar el negocio. La respuesta está en la “IA física”, que incorpora inteligencia a los sistemas cotidianos, desde sensores inteligentes en la fabricación hasta sistemas sanitarios que aceleran los diagnósticos.

Educación: el terreno más fértil y peligroso

Uno de los debates más interesantes de esta semana vino de la mano de reflexión de un profesor sobre la IA en el aula. Como alguien que siempre ha defendido la educación como la clave de la transformación, veo aquí el mayor potencial y el mayor riesgo de la IA.

El potencial: personalizar el aprendizaje, acelerar la investigación, democratizar el conocimiento. El riesgo: externalizar el pensamiento crítico, crear dependencia tecnológica, ampliar las desigualdades.

¿La solución? No se trata de resistirse a la inteligencia artificial en la educación, sino de enseñarla de forma responsable.. Se trata de formar pensadores que utilicen la IA como herramienta, no como muleta.

La guerra de los navegadores 2.0

Y para finalizar este panorama, tenemos el regreso del la guerra de los navegadores, ahora alimentada por la IA. Al igual que en los años 90, cuando luchábamos por la velocidad y la compatibilidad, hoy luchamos por los asistentes virtuales, las automatizaciones inteligentes y la personalización.

Esto me recuerda que la innovación es cíclica, pero siempre está evolucionando. Las empresas que triunfen no serán las que tengan la mejor tecnología, sino las que creen los ecosistemas más sólidos y fiables.

Lo que nos enseña esta semana

Esta semana de la IA nos ha enseñado tres lecciones fundamentales:

  • La tecnología es neutral - puede crear vídeos increíbles o desinformación peligrosa
  • El valor está en la aplicación - los proyectos de sostenibilidad demuestran un impacto real más allá del bombo publicitario
  • La gobernanza es urgente - necesitamos marcos normativos que protejan sin obstaculizar la innovación

Vivimos un momento único: la IA es lo suficientemente madura como para generar valor real, pero lo suficientemente joven como para que aún estemos definiendo cómo queremos utilizarla. Es nuestra responsabilidad, como líderes, empresarios y ciudadanos, asegurarnos de que elegimos el lado correcto de la historia..

En mis tutorías con ejecutivos y empresas, siempre insisto: no se trata de estar o no en la IA, sino de estar en ella de la manera correcta. Con una estrategia clara, casos de uso definidos y, sobre todo, valores sólidos que guíen cada decisión tecnológica.

Al fin y al cabo, como se ha demostrado esta semana, la diferencia entre utilizar la IA para crear un vídeo inspirador sobre sostenibilidad o para atacar a manifestantes no está en la tecnología, sino en nosotros.


✨¿Te gustó? Puedes suscribirte para recibir en tu correo los newsletters de 10K Digital, seleccionados por mí, con el mejor contenido sobre IA y negocios.

➡️ Accede a la Comunidad 10K aquí


ARTÍCULOS RELACIONADOS

Ver todo

ver todo